40 Años del Metro de Santiago; La Obra Pública Más Grande de Chile

Es la obra pública más grande, transversal, ordenada y eficiente, que se ha realizado en Chile en los últimos 100 años de nuestra historia, la cual sólo se podría comparar con el viaducto de Malleco, que en su tiempo fue el puente más alto del mundo y el que terminó de unir al país de norte a sur.
Sin lugar a dudas, no hay santiaguino que no se haya movilizado en estos trenes subterráneos que surcan algunos sectores de nuestra capital.
El Metro comenzó a ver la luz como un insípido proyecto durante la década del 60’ bajo el gobierno de Eduardo Freí Montalva, quien se mantuvo cauteloso e indeciso por mucho tiempo antes de aprobar la construcción que le cambiaría la cara para siempre a Santiago.
Con un decreto firmado por el mandatario falangista el 24 de octubre de 1968, se dio el “vamos” al “Estudio del Sistema de Transporte Metropolitano de Santiago”. Al asumir el nuevo gobierno encabezado por el entonces Presidente Salvador Allende, se iniciaron los primeros trabajos de la Línea 1, los que dejaron un gran forado en la Alameda de “Las Delicias”, que entorpeció por muchos años el tránsito del sector, pero que hoy, 40 años después, es recordado como un mero trámite para la modernización del país.
Casi 5 años de construcciones debieron pasar además de largos períodos de prueba, un exhaustivo entrenamiento para sus operarios y tantas otras funciones y detalles, que dio como resultado que el 15 de septiembre de 1975, el Presidente Augusto Pinochet, inaugurara el primer tramo entre las estaciones San Pablo y La Moneda, con una distancia de 8 kilómetros, lo que vino a disminuir el tiempo de traslado de cerca de 50 mil pasajeros que diariamente se comenzaron a movilizar por sus vagones.

La ampliación transversal
Con los primeros kilómetros construidos y funcionando a la perfección, se planteó la necesidad de extenderlo al sector oriente de la capital, de esa manera en 1977 finalizaron las primeras obras de extensión del Metro llegando hasta la actual estación Salvador, para que en 1980 se inaugurara la estación Escuela Militar.
Pasada la segunda mitad de la década de los 70’, la Línea 1 era la joya de los santiaguinos y el orgullo de las autoridades y de quienes habían participado de una u otra manera en su planeación y construcción. Pero cada día el Metro iba sumando más adeptos o mejor dicho usuarios, por lo cual miles de personas querían ser parte de este mega proyecto que le cambió para siempre la vida a los santiaguinos.
Por esa y otras tantas razones se inicia la construcción de una nueva Línea del Metro, esta vez con dirección sur, que estaba orientada al público de las comunas de San Joaquín, San Miguel y a todos los vecinos cercanos al sector de la Gran Avenida José Miguel Carrera. De esa forma y listo para entrar en operaciones en marzo de 1978, se inauguró el tramo que unía la estación Los Héroes con Franklin, la cual siguió con su extensión y posterior puesta en marcha en diciembre del mismo año hasta la estación Lo Ovalle.
Pero la Línea 2 no sólo tenía dirección sur, también se comenzaron a incorporar nuevas estaciones hacia el sector norte, como fue Santa Ana y Cal y Canto -esta última debe su nombre al descubrimiento de los restos del antiguo puente de ese mismo nombre mientras se construía la estación de Metro Mapocho- y ya para 1987, el Metro de Santiago contaba con una treintena de estaciones y dos Líneas que cruzaban la principal arteria de la capital.
Con el cambio de década aproximándose a pasos agigantados y la modernidad ad portas, el 13 de diciembre de 1988 se aprobó la Ley 18.772, la cual autorizó la transformación de la Dirección General de Metro -hasta entonces dependiente del Ministerio de Obras Públicas- en el Metro de Santiago S.A.
La empresa en su forma dejaba de ser de propiedad del Estado, sin embargo, en el fondo continuaba siéndolo, ya que las acciones de ésta estaban dividas entre la Corporación de Fomento de la Producción con un 72% y el Ministerio de Hacienda con un 28%.

La Línea 5 y su llegada a las comunas más habitadas de Chile
La monumental expansión habitacional que vivieron las comunas de La Florida y Puente Alto, obligaron al gobierno a tomar drásticas medidas sobre la actual situación coyuntural que vivían sus habitantes, entre las cuales se encontraba el mejoramiento de las calles, avenidas y veredas para la circulación de vehículos, microbuses y peatones. Aunque la solución que se transformó en la guinda de la torta fue el anuncio de la construcción de la Línea 5 del Metro, que uniría el sector de Plaza Italia en Providencia con el paradero 14 de Vicuña Mackenna, en una zona de alta densidad de población flotante durante las horas punta, la que fácilmente podía congregar a 1 millón de personas que se movilizaban por la zona.
Sin embargo, los trabajos de expansión no serían fáciles, ya que se debía construir en sectores residenciales, los cuales además contaban con una alta demanda de tránsito, lo que significaría una mayor cogestión vehicular y mayores dificultades para las personas. Ante esa situación, la autoridad buscó soluciones para paliar las aberturas de calles de esta gran obra que asomaba e ilusionaba a los cerca de 900 mil habitantes que en esa época vivían en la zona sur de Santiago.
La forma de construcción que se llevó a cabo, fue a través de túneles con piques de acceso, por donde también ingresaban las maquinarias para el trabajo. El estilo de construcción es conocido como NATM (New Austrian Tunneling Method), el cual consiste en que la construcción global se va realizando por el túnel, sin la necesidad de abrir el terreno de la superficie. Con esta técnica se pudo perforar la ciudad en distintos zonas sin alterar la vida normal.
Completada la fase de construcción, ambientación, perfeccionamiento y marcha blanca, el 5 de abril de 1997, el Presidente Eduardo Freí Ruíz-Tagle, inauguró la nueva Línea 5 que va desde la estación Baquedano hasta Bellavista La Florida, por el eje subterráneo del Parque Bustamante y avenida Vicuña Mackenna.
Las extensiones continuaron y el Metro cada día abarcaba mayores zonas de la ciudad, la Línea 5 inició su plan de expansión llegando hasta el Parque Quinta Normal, pasando por el barrio histórico-cultural del Museo de Bellas Artes y la Plaza de Armas, estableciendo un recorrido de 40,4 kilómetros y 52 estaciones en todas sus líneas.
Aunque la recién inaugurada Línea 5 del Metro ayudó bastante para la descongestión de las calles y avenidas de Santiago, ésta se hizo estrecha para trasladar a los cerca de 1.5 millones de pasajeros diarios, por tal motivo nuevamente se debió proyectar una extensión y construcción nueva.

El Metro llega al corazón de las comunas
Como la Línea 5 no llegaba al corazón de La Florida y Puente Alto, y sólo daba la posibilidad de hacer un transbordo en el colapsado paradero 14 de Vicuña Mackenna, las autoridades pusieron con suma urgencia el estudio para la construcción de una nueva Línea que llegara hasta la plaza de Puente Alto.
Con los trazos ya dispuestos, sólo faltaba que se diera comienzo a la obra que se convertiría en la de mayor extensión al alcanzar los 24,7 kilómetros en una sola Línea, la cual comenzaría en estación Tobalaba.
Al mismo tiempo de la construcción de la nueva Línea, se comenzó con el ramal de la Línea 4A, la cual en agosto de 2006 se inauguró y conectó con las Líneas 2 y 4, llegando a las comunas de San Ramón y La Cisterna entre otras.
Las extensiones de esas Líneas hacia un solo sector de Santiago comenzaron a dejar vacíos en otros, como es el caso de Maipú, que también es una de las comunas de gran cantidad de habitantes y que desde hace muchos años pide a gritos que sea considerada para la construcción del Metro.
Entre las muchas alternativas que en su tiempo se barajaron, estuvo la posibilidad de construir un tren ligero que fuera por la superficie de la avenida Pajaritos, pero la idea fue descartada de inmediato por el poco terreno que había para su proyecto y otras dificultades que acarrearía su construcción. Es por eso, que se propuso y se aprobó la idea de extender la Línea 5 hasta la plaza de Maipú, obra que actualmente se encuentra en construcción y debería estar finalizada para el año 2010.
Otra zona que se vió favorecida con la expansión del medio transporte urbano más eficiente de Chile, fue la comuna de Las Condes, ya que la estación terminal Escuela Militar dejará de ocupar ese sitial y dará paso a las nuevas ampliaciones que serán las estaciones: Manquehue, Tomás Moro y Plaza Los Dominicos, llegando al corazón de la comarca.

La misteriosa Línea 3, las estaciones fantasmas y las curiosidades en 40 años de vida
El Metro de Santiago como toda gran obra de tamaña envergadura, teje muchos mitos, misterios y tantos otros acontecimientos, que en 40 años de vida son muchas historias que se guardan entre sus túneles y vías.
Un misterio que se comenzó a fraguar hace casi 20 años, era la incógnita de la Línea 3 del Metro, ya que es ilógico que existieran la 1, 2, 4, 4A y 5.
Aunque la respuesta es bastante clara, ya que en 1985 el Gobierno tenía listos y aprobados los fondos para la construcción de la Línea 3, pero ese año se produjo el devastador terremoto que azotó a gran parte de la zona central del país, y el dinero se destinó a obras de reconstrucción y ayuda a los damnificados.
También está la leyenda de la estación fantasma, esa que alguna vez se prometió pero nunca se abrió. De hecho se trata de la estación Yungay. Ésta debería estar construida y habilitada en la esquina de Libertad con Catedral, pero en su defecto sólo hay un terreno pavimentado y cerrado con una reja donde miles de vecinos claman por su pronta puesta en marcha.
Otras situaciones anecdóticas, algunas trágicas y otras de alegría se han vivido en las líneas del tren celeste, como las 300 personas que han decidido quitarse la vida al paso del tren o los 3 partos que se han registrado en él.
2020: el año del Metro de Santiago
Que el Metro de Santiago sólo llegue a algunas comunas luego de 40 años es algo lógico, ya que la construcción de extensiones, ramales, túneles, estaciones y todo lo necesario para poner en marcha el tren subterráneo es de un costo bastante elevado.
En la actualidad el tren metropolitano tiene una extensión de 85 kilómetros, con 92 estaciones repartidas en 5 Líneas, y para el Bicentenario se pretende que supere los 100 Km. de vías con las ampliaciones hacia Las Condes y Maipú.
Pero sin lugar a dudas el tren santiaguino tiene planes mayores para su conectividad metropolitana, ya que contempla un ambicioso pero social y sofisticado plan para 2020 (ver mapa) y es que el Metro de Santiago cuente con 13 líneas abarcando más allá de la circunvalación de Américo Vespucio, llegando incluso a recónditos lugares como la plaza de San Bernardo, el aeropuerto internacional de Santiago y Canta Gallo por el Oriente.
Sin mayores precedentes, el futuro de Santiago y la Región Metropolitana será gracias al avance que tenga el Metro, donde la unión de los capitalinos será más fluida, expedita y rápida.
Mapa de Estaciones del Metro de Santiago.
Fuente: revistatc.com
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Comments
va a ser genial porque chile va al desarrollo tiene que ser asi como tambien un tren rapido y un metro ligero, asi chile sera desarrollado.
Mi comentario es para expresar..que fue excelente la idea de extender el metro hacia las comunas mas humildes del gran Santiago,que tanta falta hacia a las personas del sector poniente de la capital y no solo a los sectores mas acomodados.Pero seria muy importante que algúna vez,las autoridades de transporte se acordaran de los vecinos de la comuna de Cerro Navia y pensaran en poner la proxima linea del metro en esta comuna que llegue hacia el aeropuerto.Eso favoreceria mucho a la gente de Cerro Navia,ya que el transantiago nos arruino mucho,la poca calidad de vida que teniamos.
propongo el metro para CERRO NAVIA ¡¡¡¡
ATTE ALEX
Metro de Santiago es un sistema optimo y de gran utilidad para todos los habitantes de Santiago.
Pero es verdad que han dejado pasar mucho tiempo para que Metro llegue ha Cerro Navia.
Es realmente pesimo el servicio Transantiago, y estamos esperando con ansias la extensión a nuestra comuna.
Los invito a visitar nuestro Grupo en Facebook Metro Para Cerro Navia.
http://www.facebook.com/?ref=home#!/group.php?gid=154360587185&ref=ts
Saludos.
He estado en España, Madrid y Barcelona, En New York City, Mexico DF y nada se compara a la belleza, a la gran ingeniería y limpieza, sin dejar de mencionar el arte en sus muro, del Metro Chileno, ¡Viva Chile!
la verda que el metro en chile es muy limpio y las estaciones bastante guapas, aqui en bacelona podrian tomar nota ya que no siempre estan limpias…. muy bien chile








si esta muy buena toda la informacion yque el metro siga progresando mucho y que pueda recorrer todo chile chao